En La Carpio instalaron el jardín colgante más grande de Costa Rica

0
16
  • Mas de mil “BOTECETAS” instaladas en un patio de luz a lo largo de una rampa de cuatro pisos forman un espacio mágico para la comunidad y los visitantes.
  • El proyecto fue realizado por artesanas y jóvenes de la comunidad durante todo junio como un proyecto para mostrar la cultura ambiental y de reciclaje que se implementa en el Centro de Integración y Cultura Cuevadeluz del SIFAIS.

En el marco del mes del ambiente y la sostenibilidad la Fundación SIFAIS impulsó la instalación del jardín colgante más grande y alto del país. El mismo cuenta con más de mil plantas ornamentales que fueron colocadas en lo que ahora denominan sus “corredores verdes” a lo largo de la rampa que les permite llegar a cada uno de los cuatro pisos del edificio.

El hito lo consolidaron a través de la decoración artística y artesanal de cientos de BOTECETAS, concepto que acuñaron para describir a las botellas de plástico recogidas en las calles y transformadas en macetas embellecidas para darle una segunda vida a un material que para muchos no tiene valor y que más bien se vuelve en un elemento contaminante de ríos y playas.

“La iniciativa tiene un valor adicional, por convertirse en un espacio lleno de naturaleza al alcance de la mano y a golpe cercano de vista, en una comunidad donde no hay parques ni espacios públicos para la plantación de árboles”, indicó Paula Marín, coordinadora de responsabilidad social de EBI, la empresa que maneja la planta de tratamiento de desechos en la Carpio, y que aportó un patrocinio especial para hacer realidad la idea. “Por esa razón y por el mensaje de reciclaje que nos brindan a todo el país esta comunidad que recibe diariamente tanto material de desecho, es que decidimos apoyarla”, acotó Marín.

“Ver instalado este jardín colgante es una experiencia excepcional: los visitantes que han llegado mientras se trabajaba en cada uno de los niveles del jardín, nos decían que les parecía como estar en una escena de “Avatar” … y mirándolo bien, ¡creo que es cierto; se siente como algo mágico!”, bromeó Maris Stella Fernández, presidente de la Fundación SIFAIS

Cuatro razones para ofrecer talento del precario a empresas e instituciones

La propuesta de intervenir artísticamente recipientes desechados nació de unas estudiantes del SIFAIS del Programa Zonas ACTIM ULTRAPARK, que como contraparte a los servicios recibidos hacían una contribución comunitaria. Tomando ideas de internet empezaron a sembrar plantas en envases de plástico. Quedaron tan bonitas que la práctica se convirtió en un taller con más participantes al que se le denominó SiProAmbiente. Hace un año se inició una alianza con el Ministerio de Trabajo para que personas en situación de pobreza y pobreza extrema pudieran recibir un subsidio económico temporal, siempre y cuando estuvieran invirtiendo productivamente su tiempo bajo el programa IDEAS PRODUCTIVAS SIFAIS PRONAE, y este taller fue uno de los que tuvo más acogida.

Muchas de las participantes nunca habían tomado siquiera un pincel en sus manos, y con el tiempo las botellas plásticas, de vidrio y latas, en vez de tirarlas a la basura se fueron transformando en hermosos recipientes, floreros y macetas. Al ver la destreza y el talento SIFAIS se propuso el reto de crear el Jardín Colgante mas grande del país, y al conseguirlo, ahora sus participantes están disponibles para brindar este servicio ecológico y socialmente responsable a muchas empresas e instituciones que quieran instalar JARDINES COLGANTES de BOTECETAS ARTESANALES en sus patios de luz, corredores o espacios abiertos.

“Con este talento desarrollado, ahora SiProAmbiente busca instituciones y empresas -como centros comerciales, condominios, hoteles, restaurantes, entre otros- que quieran contratarles este servicio, para conseguir cuatro propósitos: embellecer con artesanía y naturaleza los espacios intervenidos; dar un mensaje ecológico de la importancia de dar una segunda oportunidad a lo que parece que no es útil;  seguir generando ingresos complementarios a las artesanas entrenadas que viven en situación de pobreza,  y colaborar con la autosostenibilidad de la operación de la Fundación SIFAIS que no cuenta con ningún subsidio económico” indicó Rosa Elena Ruiz, Directora Ejecutiva del Sifais.

Descubrimiento de una metáfora muy significativa

Al mirar el resultado final del proyecto la presidente de la fundación comentó que “este Jardín Colgante es como una metáfora de lo que ha estado sucediendo a lo largo de los años en Cuevadeluz: muchas personas miraban esta vecindad como un sitio de descarte. Pero con un poco de atención y cariño, se ha ido reconociendo su talento, dándoles opciones para que puedan resurgir, embellecer sus vidas y las de los demás. Este no era, ni mucho menos, el propósito de la instalación, pero al ver tanta belleza, me ha parecido describe muy bien cómo, con mimo y entrega, se transforman tantas vidas por aquí” reflexionó Fernandez.

Añadió también que esta instalación se logró realizar gracias al aporte y colaboración de muchos actores que se vincularon en proceso: Preserve Planet, Parque Polideportivo de Aranjuez y ECOINS colaboraron con la facilitación de envases para alcanzar la meta de mil recipientes; Viveros ProVerde y Viveros PROCESA, muchos vecinos de Carpio y otras localidades donaron plantas para ahorrar costos, y EBI contribuyó económicamente para que se pudieran comprar las herramientas y materiales -como pinturas, cuerdas, sopletes y otro-) y además dejarle una reserva para la operación  de la Fundación.

Sobre SIFAIS
Fundación SIFAIS, tiene más de diez años de operar en la comunidad de La Carpio, con el compromiso de impulsar proyectos sociales, para sanar y regenerar el tejido social en zonas vulnerables del país. Su impacto social se ha extendido en zonas como La Carpio en San José, Birri en Heredia y en Garabito, Puntarenas.

Sobre SiProAmbiente
Es uno de los emprendimientos sociales productivos de Fundación SIFAIS, que nace gracias a la inventiva de un grupo de jóvenes de La Carpio, que decidió tomar envases de deshecho y darles un uso diferente, convirtiéndolos en artesanías, souvenir u objetos de utilidad.