Los viernes son de buena actitud gracias a 1-2-3 A Moverse

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Cerca de aproximadamente 50 señoras madres de familia de La Carpio esperan con ansias que llegue el fin de semana, específicamente el día viernes. ¿Por qué? Por las clases de autoestima y buena salud que impulsan 1-2-3 A Moverse.

Esta es una asociación sin ánimo de lucro, que desde el 2016 trabaja dentro de la comunidad de Carpio, con la misión de mejorar la calidad de vida de las madres de familia, utilizando el ejercicio como herramienta eje de educación y formación humana.

1-2-3 A Moverse es impulsado por Nina  y Marcela Delgado, hermanas, profesionales y maratonistas. Tres años las separan, pero quienes las conocen bien, prefieren llamarlas “almas gemelas”.

Tiempo atrás, ambas lidiaron con varios problemas a nivel personal y de familia; situaciones muy complicadas que fueron resolviéndolas poco a poco a través de la gran unión que tienen como hermanas, con  el apoyo de Dios y a través del ejercicio .

Nina agrega que en ese entonces, la práctica del ejercicio constante se volvió como un espacio o herramienta para enfrentar sus situaciones, que les permitió encontrar respuestas, nuevos pensamientos, y acciones, que con el pasar del tiempo fueron dando resultados; entre ellas el de emprender el proyecto de 1-2-3 A Moverse.

El programa lo han llevado a desarrollar con dos fundaciones locales, Renuevos y SIFAIS; este último siendo la actual espacio de trabajo.

A través de una metodología de educación no formal, sino más participativa, enérgica y solidaria, el programa ha logrado cambiar la vida de muchas señoras de la comunidad.  Algunas ha logrado emprender sus negocios, otras retomar sus estudios de primaria y secundaria. Dos ejemplos son Sofía Solís y Cynthia Valverde.

Sofía comentó que ella solía pasar todo el tiempo en cama por depresión, afirmó que no tenía motivación a nada en la vida. Una vecina la invitó a una sesión y desde ese entonces, se ha vuelto una señora más activa, atenta y que ha logrado bajar de peso.

En el caso de Cynthia, 1-2-3 A Moverse la impulsó a concluir su educación secundaria. ” Me ayudó montones para manejar el estrés. Español era el último examen y tenía problemas de dislexia entonces a la hora de la redacción me afectaba mucho, pero por dicha ya lo gané” compartió Valverde.

“Es un grupo muy bonito y especial porque en cada una de ellas hay un sentido de pertenencia. Cuando usted tiene un sentido pertenencia simplemente no viene a un programa, sino que el programa llega a formar parte de su estilo de vida” agregó Delgado.

Las hermanas Delgado no están solas en este proyecto. Las acompaña Leonardo Jiménez, quien es el instructor personal de ellas, pero además el encargado de llevar las sesiones de ejercicios en Carpio. Un muchacho con gran positivismo, carisma y que toma su tiempo para corregir posiciones, ritmos y aumentar el rendimiento de las participantes.

Nicole Leroy Beaulieu es estudiante de la Universidad La Salle, quien se integró hace unos meses para impulsar un programa de yoga dirigido para los niños y niñas de las señoras que llegan hacer ejercicio, pero no tienen quién se los cuiden a esas horas.

Hay viernes en que además de las horas de ejercicio, voluntarios profesionales de Nutrición, Psicología y Psiquiatría, brindan talleres para todos los asistentes. Todo lo anterior se suma con el fin de empoderar el potencial en ellas, y desarrollar la autoestima, la confianza y la resiliencia.

“La idea es poder aplicarlo en otras zonas de riesgos social del país, para madres cuidadoras de hijos en zonas de riesgo social y económico” Es un programa que viene creciendo y tiene resultados reales” concluyó Nina.

De izquierda a derecha: Nina Delgado, Leornado Jiménez, Marcela Delgado y Nicole Leroy Beaulieu